Escribo mal y rápido, apurado, porque lo necesito. No hay foto en este post, no hay cómo representarlo. Es la primera forma que se me ocurre para enfrentar lo inesperado, para intentar reflexionar. Explicar, y explicarme. Hace cinco minutos me acabo de enterar de la muerte de un compañero de secundaria: Mauro Calabria, para los que tuvieron el gusto. Un pibe simple, de barrio, como hay tantos por Buenos Aires, nada fuera de lo común. Ayer u hoy -aún no lo sé- murió, tenía 27 años…
…
Acabo de recibir otro llamado, de mi mamá, Sebastián, otro amigo de la secundaria le avisó a ella de la muerte de Mauro, lo mismo que al amigo que me lo contó, Alejandro. Me agregó algunos datos: fue el domingo, en la ducha de la casa que compartía con una chica. Se estaba preparando para ir al cumpleaños de su hermana, Ornella. No se sabe causa de la muerte, se va a hacer una autopsia (¿muerte súbita?, ¿suicidio?, pudo haber sido cualquier cosa, quizá nunca lo sepa). No hay velorio ni entierro: lo creman.
No nos unía el lazo más estrecho, habíamos perdido contacto hace unos años. Pero era una de esas personas que uno se alegra de cruzar en cualquier esquina, para darse un abrazo y ponerse al día, para reír con las anécdotas del pasado. Parece mentira. ¿Cómo puede irse alguien tan joven, con tanto por hacer? ¿Qué sería de tu vida, Mauro? ¿Habrás terminado de estudiar Administración de Empresas? ¿Sería simpática tu novia? ¿Estarías filosofando en el absurdo? No tuve tiempo de contarte que me vine a Chile, que me enamoré de una bailarina, que extraño la Buenos Aires que te alojaba casi tanto como a mi familia y a los amigos que quedaron, que me convertí en músico semi-profesional y que cada vez me gusta más escribir. ¡Tengo tanto para contarte!
¡Si todavía parece que te puedo cruzar en cualquier esquina!
Que inesperada e ingrata sabe ser la vida. ¿Dónde andarás ahora, Maurito? ¿Estarás mirando cuando escribo esto? Tendrás seguramente la camiseta de San Lorenzo puesta y te estarás mojando el pelo para verte más pintón, como siempre. Gracias por los recuerdos, por hacerme reír y enojar, por acompañarme en alguna defensa mal armada de fútbol 5. En cualquier esquina Maurito, de acá o de dónde sea, ya nos volveremos a cruzar.
…
Acabo de recibir otro llamado, de mi mamá, Sebastián, otro amigo de la secundaria le avisó a ella de la muerte de Mauro, lo mismo que al amigo que me lo contó, Alejandro. Me agregó algunos datos: fue el domingo, en la ducha de la casa que compartía con una chica. Se estaba preparando para ir al cumpleaños de su hermana, Ornella. No se sabe causa de la muerte, se va a hacer una autopsia (¿muerte súbita?, ¿suicidio?, pudo haber sido cualquier cosa, quizá nunca lo sepa). No hay velorio ni entierro: lo creman.
No nos unía el lazo más estrecho, habíamos perdido contacto hace unos años. Pero era una de esas personas que uno se alegra de cruzar en cualquier esquina, para darse un abrazo y ponerse al día, para reír con las anécdotas del pasado. Parece mentira. ¿Cómo puede irse alguien tan joven, con tanto por hacer? ¿Qué sería de tu vida, Mauro? ¿Habrás terminado de estudiar Administración de Empresas? ¿Sería simpática tu novia? ¿Estarías filosofando en el absurdo? No tuve tiempo de contarte que me vine a Chile, que me enamoré de una bailarina, que extraño la Buenos Aires que te alojaba casi tanto como a mi familia y a los amigos que quedaron, que me convertí en músico semi-profesional y que cada vez me gusta más escribir. ¡Tengo tanto para contarte!
¡Si todavía parece que te puedo cruzar en cualquier esquina!
Que inesperada e ingrata sabe ser la vida. ¿Dónde andarás ahora, Maurito? ¿Estarás mirando cuando escribo esto? Tendrás seguramente la camiseta de San Lorenzo puesta y te estarás mojando el pelo para verte más pintón, como siempre. Gracias por los recuerdos, por hacerme reír y enojar, por acompañarme en alguna defensa mal armada de fútbol 5. En cualquier esquina Maurito, de acá o de dónde sea, ya nos volveremos a cruzar.

6 comentarios:
Que en paz descanse.¡Un abrazo!
Cuánto lo siento realmente, cuando quien se va es alguien tan joven mucho más dolor. Lamento la pérdida, mi más sentido pésame para sus seres queridos. Tus palabras Pablo, me han conmovido enormemente hasta el alma. Sin duda Mauro sabrá de ellas, quien seguro descansa en paz.
CONGELADO. NO ENTIENDO NADA. ME AVISÓ AYER JUAN PABLO...
No solo nostros sabemos de tu dolor, seguramente Mauro también...
Me conmovieron tus palabras y se que la amistad de ustedes seguirá por siempre. Ni la puta muerte rompe los recuerdos de la juventud, ni las sonrisas compartidas.
Que en paz descanse Mauro.
Nina
Nada, estas cosas a uno le cambian la perspectiva de todo. Tanto por lo que no vale la pena hacerse mala leche, si , salvo esto, todo tiene solución. Tanto tiempo perdido en pavadas en vez de tomarse unos mates con los amigos o la familia...
nose, estoy helada..
por ahi no tuve la suerte de conocerlo, como muchos de uds, mas a fondo pero fue mi amor en los primeros años del secundario..
hace poco en el facebook me dijeron que habia pasado y no lo pude creer asi que lo busque en internet y ahi fue confirmado lo que no queria..
es una mierda, nose ni que decir
pero de alguna forma, siento que es una forma de estar y de recordarlo..
no tengo mucho mas que agregar, no me siento con el derecho de sufrir como uds, pero se complica xq me duele muchisimo..
solo les digo fuerza a todos flia, amigos en estos momentos tan de mierda...
Publicar un comentario en la entrada